Tribunal Constitucional. T.C. Sección del Tribunal Constitucional. Sentencias. (BOE-A-2025-12415)
Pleno. Sentencia 117/2025, de 13 de mayo de 2025. Recurso de amparo 456-2021. Promovido por don Raúl San Mateo Martínez en relación con las sentencias de la Audiencia Provincial de Navarra y un juzgado de lo penal de Pamplona que le condenaron por un delito contra la integridad moral. Vulneración de los derechos a la libertad de expresión y a la libertad de creación artística: resoluciones judiciales que, en el enjuiciamiento penal del llamado «tour de la Manada» prescindieron de la consideración de la afectación a las libertades públicas concernidas.
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No ocultamos, cambiamos o tergiversamos la información, simplemente somos un altavoz organizado de los boletines oficiales de España.
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BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO
Núm. 146
Miércoles 18 de junio de 2025
Sec. TC. Pág. 81385
derechos del 20.1 CE pues el amparo «se centra básicamente en el ejercicio del derecho
a la libertad de información garantizado en el art. 20.1 d) CE, si bien a la hora de valorar
las posibles limitaciones del derecho derivadas de su necesaria articulación con otros
valores constitucionales deberán ser tenidas en cuenta las especialidades derivadas del
aspecto creativo de la obra audiovisual» (STC 34/2010, FJ 3).
Aplicación al caso: estimación del recurso de amparo.
A) Nos encontramos ya en disposición de analizar la constitucionalidad de la
condena penal al demandante de amparo como autor responsable de un delito contra la
integridad moral (art. 173.1 CP). Lo que ha de dilucidarse en este recurso es si el
mensaje difundido por el recurrente puede considerarse un ejercicio legítimo de su
libertad de expresión [art. 20.1 a) CE], derecho cuya vulneración afirman tanto el
demandante de amparo como el Ministerio Fiscal. No obstante, ha de precisarse que,
como resulta del relato de antecedentes, el mensaje crítico que motivó la condena penal
del actor revistió la forma de una suerte de performance o actuación reivindicativa
programada, canalizada y difundida a través de la creación de una página web efímera.
Por lo tanto, como ya hiciera este tribunal en la STC 34/2010, FJ 3, antes citada, el juicio
de ponderación habrá de tomar en consideración la singular naturaleza de esta conducta
y, como consecuencia de ello, también las especialidades propias derivadas del carácter
original, creativo o incluso provocativo que entraña este tipo de actuaciones.
B) Antes de iniciar el análisis, conviene recordar los extremos concretos del
mensaje que motivó la condena del recurrente de amparo y su contexto.
Como se ha expuesto con detalle en los antecedentes, el recurrente creó el portal
web «tourlaManada.com», que solo estuvo disponible durante tres días (entre el 3 y el 5
de diciembre de 2018) y que incorporaba el logo titularidad del Gobierno de Navarra
contra la violencia de género.
El portal ofrecía un falso e inexistente tour por los lugares por los que transitaron los
miembros del grupo «La Manada» el día 7 de julio de 2018 durante las fiestas de San
Fermín. En la citada web y en relación con este ficticio tour, se exponía que «entre el
alcohol y el desenfreno, cinco varones con peinados a la última moda se encuentran a
una joven en la céntrica Plaza del Castillo. Apenas veinte minutos después entraban con
ella a un portal a 300 metros de distancia y la agredieron sexualmente. ¿Qué pasó en
esos veinte minutos? ¿Dónde fueron los agresores después? ¿Cómo los identificó la
policía ¡Descúbrelo todo en este tour!». Igualmente se explicaba que la ruta
supuestamente ofertada partía «desde el lugar de la famosa foto de “La Manada” frente
a La Perla Vascongada (c/ Zapatería 17)», añadiendo que «el último miércoles de cada
mes recorreremos los puntos clave de la famosa noche hasta el lugar de su identificación
frente a la Plaza de Toros. Tras ello, se podrán adquirir las camisetas que vestían los
miembros de “La Manada” en una tienda cercana». Se ofertaba también la supuesta
venta de calcomanías a imitación del tatuaje que llevaba uno de los integrantes de «La
Manada», conocido como «Prenda», y la ficticia realización de reservas de alojamiento
en el Hotel Europa «en el corazón de la ciudad, donde dos de los miembros de “La
Manada”entraron a preguntar si había habitaciones por horas para follar». En dicha
página web el acusado publicaba una foto de los cinco miembros de “La Manada”, en
cuyo pie agradecía el interés en el tour, advirtiendo que «solo tenemos veinte plazas por
fecha, que admitimos por riguroso orden de inscripción. Unos días antes de la fecha que
has elegido cerraremos las plazas y te comunicaremos si puedes entrar en esa».
Al cabo de tres días, durante los que numerosos medios de comunicación
difundieron la existencia de un tour (que nunca existió) y lo criticaron con suma dureza,
el contenido de la web fue eliminado y sustituido por un desmentido. En el texto del
desmentido, bajo el título El día en que los medios de comunicación se retrataron a sí
mismos, se exponía que el falso tour había sido programado como una «bomba
mediática» y que había «permitido ver cómo los medios se lanzan como hienas a
cualquier cadáver al que le puedan chupar la sangre aún caliente». Tras exponer la
cobertura mediática que recibió la página web durante esos días, continuaba diciendo:
cve: BOE-A-2025-12415
Verificable en https://www.boe.es
6.
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derechos del 20.1 CE pues el amparo «se centra básicamente en el ejercicio del derecho
a la libertad de información garantizado en el art. 20.1 d) CE, si bien a la hora de valorar
las posibles limitaciones del derecho derivadas de su necesaria articulación con otros
valores constitucionales deberán ser tenidas en cuenta las especialidades derivadas del
aspecto creativo de la obra audiovisual» (STC 34/2010, FJ 3).
Aplicación al caso: estimación del recurso de amparo.
A) Nos encontramos ya en disposición de analizar la constitucionalidad de la
condena penal al demandante de amparo como autor responsable de un delito contra la
integridad moral (art. 173.1 CP). Lo que ha de dilucidarse en este recurso es si el
mensaje difundido por el recurrente puede considerarse un ejercicio legítimo de su
libertad de expresión [art. 20.1 a) CE], derecho cuya vulneración afirman tanto el
demandante de amparo como el Ministerio Fiscal. No obstante, ha de precisarse que,
como resulta del relato de antecedentes, el mensaje crítico que motivó la condena penal
del actor revistió la forma de una suerte de performance o actuación reivindicativa
programada, canalizada y difundida a través de la creación de una página web efímera.
Por lo tanto, como ya hiciera este tribunal en la STC 34/2010, FJ 3, antes citada, el juicio
de ponderación habrá de tomar en consideración la singular naturaleza de esta conducta
y, como consecuencia de ello, también las especialidades propias derivadas del carácter
original, creativo o incluso provocativo que entraña este tipo de actuaciones.
B) Antes de iniciar el análisis, conviene recordar los extremos concretos del
mensaje que motivó la condena del recurrente de amparo y su contexto.
Como se ha expuesto con detalle en los antecedentes, el recurrente creó el portal
web «tourlaManada.com», que solo estuvo disponible durante tres días (entre el 3 y el 5
de diciembre de 2018) y que incorporaba el logo titularidad del Gobierno de Navarra
contra la violencia de género.
El portal ofrecía un falso e inexistente tour por los lugares por los que transitaron los
miembros del grupo «La Manada» el día 7 de julio de 2018 durante las fiestas de San
Fermín. En la citada web y en relación con este ficticio tour, se exponía que «entre el
alcohol y el desenfreno, cinco varones con peinados a la última moda se encuentran a
una joven en la céntrica Plaza del Castillo. Apenas veinte minutos después entraban con
ella a un portal a 300 metros de distancia y la agredieron sexualmente. ¿Qué pasó en
esos veinte minutos? ¿Dónde fueron los agresores después? ¿Cómo los identificó la
policía ¡Descúbrelo todo en este tour!». Igualmente se explicaba que la ruta
supuestamente ofertada partía «desde el lugar de la famosa foto de “La Manada” frente
a La Perla Vascongada (c/ Zapatería 17)», añadiendo que «el último miércoles de cada
mes recorreremos los puntos clave de la famosa noche hasta el lugar de su identificación
frente a la Plaza de Toros. Tras ello, se podrán adquirir las camisetas que vestían los
miembros de “La Manada” en una tienda cercana». Se ofertaba también la supuesta
venta de calcomanías a imitación del tatuaje que llevaba uno de los integrantes de «La
Manada», conocido como «Prenda», y la ficticia realización de reservas de alojamiento
en el Hotel Europa «en el corazón de la ciudad, donde dos de los miembros de “La
Manada”entraron a preguntar si había habitaciones por horas para follar». En dicha
página web el acusado publicaba una foto de los cinco miembros de “La Manada”, en
cuyo pie agradecía el interés en el tour, advirtiendo que «solo tenemos veinte plazas por
fecha, que admitimos por riguroso orden de inscripción. Unos días antes de la fecha que
has elegido cerraremos las plazas y te comunicaremos si puedes entrar en esa».
Al cabo de tres días, durante los que numerosos medios de comunicación
difundieron la existencia de un tour (que nunca existió) y lo criticaron con suma dureza,
el contenido de la web fue eliminado y sustituido por un desmentido. En el texto del
desmentido, bajo el título El día en que los medios de comunicación se retrataron a sí
mismos, se exponía que el falso tour había sido programado como una «bomba
mediática» y que había «permitido ver cómo los medios se lanzan como hienas a
cualquier cadáver al que le puedan chupar la sangre aún caliente». Tras exponer la
cobertura mediática que recibió la página web durante esos días, continuaba diciendo:
cve: BOE-A-2025-12415
Verificable en https://www.boe.es
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